Cómo sacar más partido a tu estrategia de integración de datos
Desde un punto de vista conceptual, la integración de datos parece una tarea sencilla: recopilar datos de múltiples fuentes y combinarlos para facilitar la toma de decisiones empresariales. Esta idea existe desde que las empresas empezaron a utilizar conjuntos de datos.
Sin embargo, dado que los datos siguen creciendo de forma exponencial tanto en volumen como en complejidad, las empresas ya no pueden seguir dependiendo de procesos de integración manuales. En su lugar, deben utilizar las herramientas de integración adecuadas para cada tarea, lo cual resulta complicado debido a la gran variedad de proveedores y soluciones existentes, cada uno con sus propias capacidades diseñadas específicamente para un fin concreto.
Para abordar adecuadamente la integración de datos, los responsables empresariales deben tener claro qué esperan conseguir con una estrategia de integración de datos. Sin una visión sólida de los objetivos y los resultados deseados, las empresas pueden encontrarse con problemas como la duplicación de datos, la gobernanza de los datos y cuestiones de cumplimiento normativo. Al fin y al cabo, no todos los datos son iguales.
Para evitarlo, analizaremos cómo las empresas pueden hacer frente a algunos de los retos habituales de la integración de datos y poner en marcha su estrategia de integración de datos.
Eliminar cualquier silo de datos
Las empresas deben contar con soluciones capaces de sincronizar todos los conjuntos de datos de toda la empresa, creando un registro maestro de datos que abarque todos los sistemas de la organización. Para ello, es necesario utilizar una herramienta de integración de datos que garantice la calidad de los datos y cuente con funciones de flujo de trabajo que permitan detectar automáticamente los duplicados. Estas herramientas deben poder localizar y eliminar fácilmente los duplicados, estandarizar los formatos y compartir datos entre unos sistemas y otros.
Aprovecha a tus socios para lograr una mejor integración
En el pasado, es posible que los socios se limitaran a enviar por fax la información pertinente y que las empresas tuvieran que volver a introducirla en sus sistemas. Sin embargo, este método requiere mucho tiempo y es propenso a errores. Aunque muchas organizaciones siguen recurriendo al intercambio electrónico de datos (EDI) para integrar sus datos, la tecnología moderna ofrece varias alternativas, como la transferencia de datos a través de servicios web basados en archivos XML o el uso generalizado de API. Otras empresas utilizan más de un método para transferir datos entre socios.
Encuentra el producto de captación de datos adecuado que permita extraer datos de diversas fuentes
En todos los sectores, las organizaciones cuentan con uno o varios repositorios de datos de los que esperan extraer información valiosa. Sin embargo, todos estos datos deben recopilarse primero en un único lugar y, a continuación, depurarse y formatearse adecuadamente para su análisis. Muchas empresas recurren a un almacén de datos, un lago de datos o una combinación de ambos para almacenar datos, y el tipo de integración de datos dependerá de la plataforma que se utilice. Por ejemplo, es posible que se necesiten herramientas ETL (extracción, transformación y carga) si se utiliza un almacén de datos; un lago de datos requerirá un producto de migración de datos diferente para extraer datos de distintas fuentes.
Poner en marcha la integración
Para garantizar que la integración se lleve a cabo sin contratiempos, hay una serie de requisitos que deben cumplirse previamente, concretamente en lo que respecta a la gobernanza y la gestión de datos. Las empresas deben asegurarse de que los datos que se van a integrar cumplan la normativa en materia de privacidad, como las leyes locales de protección de datos y las normas internas.
Además, deben existir normas adecuadas que regulen quién puede utilizar los datos, así como un plan para la reducción de riesgos a la hora de transferir los datos entre sistemas. Una vez establecida la estructura de gobernanza adecuada, los responsables de los datos deben garantizar que la calidad de los conjuntos de datos integrados esté bien regulada y gestionada de acuerdo con las necesidades tanto de la empresa como de sus clientes.
Lo más importante es que cuenten con un plan que defina cómo accederán los usuarios a datos útiles y precisos. Los datos tienen poco valor si quienes necesitan tomar decisiones no pueden acceder a ellos. Con esta información claramente definida, las empresas pueden sentar las bases para el éxito a medida que se van poniendo en marcha sus planes de integración de datos.