7 obstáculos para democratizar el acceso a los datos en una organización
Resumen
- Para convertirse en una empresa basada en datos se necesita algo más que herramientas; también es necesario que los datos se adopten de forma generalizada, se documenten y se compartan en toda la empresa.
- Un obstáculo importante es la cultura: muchas organizaciones siguen almacenando los datos en «silos» y carecen de una mentalidad sólida de intercambio y colaboración.
- A menudo se considera la documentación como algo secundario, lo que hace que los datos sean más difíciles de entender, de confiar en ellos y de reutilizar.
- Otros obstáculos habituales son la falta de tiempo, el volumen abrumador de datos, las preocupaciones en materia de seguridad y la falta de claridad sobre la titularidad de los datos.
- El éxito de la democratización de los datos depende de la combinación de las herramientas adecuadas con un cambio cultural, la rendición de cuentas y la gobernanza compartida.
Muchas organizaciones tienen el objetivo de orientarse hacia los datos, es decir, basar sus decisiones estratégicas no en corazonadas o tendencias, sino en datos y análisis precisos y fiables. Esto implica un proceso de almacenamiento, documentación y puesta a disposición de estos datos para sacarles el máximo partido. Si estas empresas se dotan de herramientas modernas para democratizar el acceso a los datos, se enfrentan a multitud de dificultades que pueden ralentizar el proceso. Este artículo se basa en nuestra experiencia con los usuarios de Actian Data Intelligence Platform de organizaciones de diversos tamaños y sectores para describir 7 obstáculos que se encuentran con frecuencia en el camino hacia la democratización de los datos.
Las herramientas no bastan
Entre los usuarios de las soluciones de Actian Data Intelligence Platform, la democratización de los datos y el deseo de cambiar a un modelo de toma de decisiones basado en datos son, por supuesto, las principales prioridades. Además, el acceso a los datos de estas organizaciones está parcialmente democratizado, ya que todas están equipadas con herramientas dedicadas como los lagos de datos y los laboratorios de datos. Naturalmente, el despliegue de un Catálogo de Datos en estas empresas es también una ilustración de ello, con el uso de una plataforma única capaz de centralizar todo un ecosistema de datos que se comparte con todos los empleados.
Estas herramientas son elementos esenciales para cualquier enfoque basado en datos, pero no hacen, por sí solas, que el acceso a los datos sea más democrático. Si tomamos un catálogo de datos, por ejemplo, la herramienta resulta especialmente eficaz cuando la utiliza el mayor número de personas de la organización. Es la multiplicación de los casos de uso y la documentación de los activos de datos por el mayor número posible de empleados lo que permite desbloquear el valor de la información de la empresa. Cada uno a su nivel puede entonces beneficiarse del trabajo de sus colegas, un círculo virtuoso en definitiva. Para fomentar esto, es necesario un cambio cultural.
Cambios en la cultura empresarial
A veces hay una falta de conciencia del valor de los datos disponibles en la organización y una falta de compromiso con el proceso de documentar y compartir los datos. El reto radica en el uso de las herramientas mencionadas, ya que los datos suelen permanecer en silos entre los distintos departamentos y equipos. Esta mentalidad es aún más difícil de cambiar a nivel empresarial, mientras que los equipos de TI están culturalmente más concienciados e inclinados a documentar y compartir datos.
Las unidades de gobernanza se crearon para promover esta concienciación, pero la falta de legitimidad dentro de la organización complica su labor de concienciación sobre el papel central de los datos para la empresa. En la literatura sobre malla de datos, se recomienda federar/descentralizar la gobernanza de los datos. Los equipos de negocio deben integrarse en este proceso, a riesgo de crear una brecha lingüística: los equipos de gobernanza deben trabajar con propietarios de datos, ingenieros de datos, analistas de datos, etc. La democratización del acceso a los datos debe implicar tanto a los productores como a los consumidores de datos.
La noción de cambiar la mentalidad de la empresa es una necesidad para complementar las herramientas existentes para democratizar los datos. Las investigaciones publicadas por Gartner muestran que, históricamente, las organizaciones han evolucionado hacia una cultura defensiva de "nunca compartir, excepto" por buenas razones para compartirlos. El instituto de investigación insiste en la necesidad de cambiar a una filosofía de "hay que compartir, excepto". Las herramientas (lagos de datos, laboratorios de datos, catálogos de datos, etc.) no bastan para democratizar los datos si no se apoyan en este cambio cultural.
Documentación a posteriori
Muchos proyectos se guían principalmente por los costes y el tiempo, y en estos casos, la gobernanza y la calidad de los datos no suelen ser temas prioritarios desde el principio. Se tiende a documentar a posteriori, lo que dificulta el intercambio y la documentación de los datos. La calidad de los datos, y más aún su documentación, es con demasiada frecuencia la última tarea en ejecutarse.
La falta de tiempo
La falta de documentación es un sesgo que se acentúa en aquellas organizaciones cuyos productos y valor se crean a través de la explotación de datos, donde el obstáculo para la democratización está más relacionado con la falta de tiempo para documentar que con una falta de cultura de datos, tal y como se ha mencionado anteriormente. Si volvemos al ejemplo del catálogo de datos y nos centramos en la profesión de científico de datos, podemos observar que este colectivo tiene, en mayor o menor medida, el deseo de documentar su actividad, pero no dedica tiempo a hacerlo, ya que la exhaustividad del catálogo de datos no es una prioridad.
Además, documentar y poner a disposición los datos no siempre forma parte de las funciones de los empleados. Por lo tanto, la democratización de los datos también tiene una dimensión relacionada con los recursos humanos. La tarea de documentación puede incorporarse al ámbito de responsabilidades de los empleados para fomentar la democratización y la rendición de cuentas.
El volumen de datos
A veces surge una forma de temor cuando se pide a los colaboradores que compartan sus propios datos empresariales dentro de un gran contenedor común (un lago de datos o un catálogo de datos). Se trata del miedo a encontrarse ahogado en un océano de datos añadidos por otras entidades de la organización, y a no poder orientarse.
El catálogo de datos es una herramienta valiosa para aliviar este temor entre los productores de datos. De hecho, la herramienta les ofrece la posibilidad no sólo de explorar fácilmente sus propios datos, sino también de utilizar datos producidos por otros para sus propios casos de uso.
Seguridad de los datos
La cuestión de la seguridad suele esgrimirse como pretexto para no compartir datos dentro de la empresa. Sin embargo, existen sistemas eficaces para gestionar los permisos de los usuarios, como el que está integrado en el catálogo de datos de la plataforma Actian Data Intelligence Platform, por ejemplo, que, junto con una cultura de intercambio y responsabilidad, pueden permitir superar esta barrera.
Propiedad de los datos
En cuanto a la noción de propiedad, observamos con demasiada frecuencia la propiedad de los conjuntos de datos a nivel local. Sin embargo, los datos son un bien corporativo, un patrimonio común, y sólo los aspectos reglamentarios deberían justificar la propiedad local. En otros casos, esta propiedad se convierte rápidamente en un obstáculo para la documentación: la cultura corporativa debe favorecer que los datos estén disponibles para el mayor número, bajo la responsabilidad de una entidad o de individuos.
Si desea comentar los obstáculos para la democratización de los datos descritos en este artículo, o si desea que le presentemos las soluciones de la plataforma Actian Data Intelligence para empresas basadas en datos, póngase en contacto con nosotros.