Cómo la IA refuerza la gobernanza de los datos
Resumen
- La IA depende de grandes volúmenes de datos fiables y bien gestionados, por lo que una sólida gestión de los datos es esencial para que la IA sea fiable.
- La inteligencia artificial puede mejorar la gobernanza de los datos al ayudar a detectar errores, estandarizar los datos e identificar la información que falta o que es incoherente.
- Además, facilita el cumplimiento normativo mediante la supervisión de los flujos de datos, la clasificación de los datos sensibles y la generación automática de alertas o informes.
- La IA refuerza la seguridad de los datos mediante la detección de amenazas, la supervisión de accesos sospechosos y el apoyo automatizado a los controles de seguridad.
- Además, puede contribuir a democratizar los datos al facilitar el uso de las funciones de búsqueda, análisis y paneles de control a un mayor número de empleados.
Según un informe publicado por McKinsey a finales de 2022, el 50 % de las organizaciones ya habrá integrado el uso de la inteligencia artificial para optimizar las operaciones de servicio y crear nuevos productos. El desarrollo de la IA y el aprendizaje automático en el día a día de las empresas refleja el papel fundamental que desempeñan los datos en las estrategias de desarrollo de la gestión. Para funcionar de manera eficaz, la IA depende de enormes conjuntos de datos, que deben ser objeto de una gestión metódica y rigurosa.
Detrás del concepto de gobernanza de datos se encuentra el conjunto de procesos, políticas y normas que rigen la recopilación, el almacenamiento, la gestión, la calidad y el acceso a los datos dentro de una organización. ¿Cuál es la función de la gobernanza de datos? Garantizar que los datos sean precisos, seguros, accesibles y que cumplan con la normativa vigente. La relación entre la IA y la gobernanza de datos es muy estrecha. Los modelos de IA aprenden a partir de los datos, y unos datos de mala calidad o sesgados pueden dar lugar a decisiones erróneas o discriminatorias.
¿Quieres asegurarte de que los datos que utilizan los sistemas de IA y sus algoritmos sean fiables, éticos y respeten la privacidad? En ese caso, la gobernanza de datos es un requisito previo esencial. Al avanzar en un proyecto dual de IA y gobernanza de datos, se crea un círculo virtuoso. De hecho, la IA también puede utilizarse para mejorar la gobernanza de datos mediante la automatización de tareas como la detección de anomalías o la clasificación de datos.
Echemos un vistazo a las (numerosas) ventajas de la gestión de datos potenciada por la inteligencia artificial.
¿Cuáles son las ventajas de la gobernanza de datos basada en la inteligencia artificial?
Mejora la calidad de tus datos
La calidad de los datos debe ser un pilar fundamental de cualquier estrategia de datos. Cuanto más fiables sean los datos, más relevantes serán las conclusiones, las decisiones y las orientaciones que se deriven de ellos, y la IA contribuye a mejorar la calidad de los datos a través de diversos mecanismos. De hecho, los algoritmos de IA pueden automatizar la detección y corrección de errores en los conjuntos de datos, reduciendo así las incoherencias y las imprecisiones.
Además, la inteligencia artificial puede ayudar a estandarizar los datos estructurándolos de forma coherente, lo que facilita su uso, comparación y análisis, y los hace más fiables. Gracias al aprendizaje automático, también es posible identificar tendencias y patrones ocultos en los datos, lo que permite detectar errores o datos que faltan.
Automatizar el cumplimiento normativo en materia de datos
En un momento en el que las amenazas cibernéticas se están disparando literalmente, el cumplimiento normativo en materia de datos debe ser una prioridad en su organización. Sin embargo, garantizar dicho cumplimiento requiere una vigilancia constante, que no puede depender exclusivamente de la inteligencia humana. Sobre todo porque la IA puede supervisar de forma proactiva posibles incumplimientos de la normativa sobre datos mediante el análisis en tiempo real de todos los flujos de datos: detectando cualquier anomalía o acceso no autorizado, activando alertas automáticas e incluso ofreciendo recomendaciones para corregir cualquier problema. Además, la IA facilita la clasificación y el etiquetado de los datos sensibles, garantizando que se traten de forma adecuada. Por último, los sistemas de IA también pueden generar informes de cumplimiento automáticos, lo que reduce la carga de trabajo administrativo.
Reforzar la seguridad de los datos
Gracias a su capacidad para detectar amenazas de forma proactiva mediante el análisis en tiempo real de los patrones de acceso a los datos, la IA puede alertar sobre comportamientos sospechosos, como intentos de intrusión o accesos no autorizados. Para llevar la gobernanza de datos aún más lejos, la IA aprovecha los sistemas de detección de malware basados en el aprendizaje automático. Estos sistemas pueden identificar firmas de malware conocidas y detectar variantes desconocidas mediante el análisis del comportamiento. Por último, contribuye a la seguridad al automatizar la gestión de los parches de seguridad y supervisar el cumplimiento de las políticas de seguridad.
Democratizar los datos
En el núcleo de tu estrategia de datos hay un objetivo fundamental: animar a tus empleados a utilizar los datos siempre que sea posible. De este modo, fomentará el desarrollo de una cultura de datos dentro de su organización. La clave para lograrlo es facilitar el acceso a los datos simplificando la búsqueda y el análisis de datos complejos. Los motores de búsqueda basados en IA pueden extraer rápidamente información relevante de grandes conjuntos de datos, lo que permite a los empleados encontrar rápidamente lo que necesitan. Además, la IA puede automatizar la agregación y la presentación de datos en forma de paneles interactivos, lo que hace que la información sea cada vez más accesible y fácil de compartir.
¿Qué nos depara el futuro en materia de gobernanza de datos?
Cada vez más datos, niveles de análisis cada vez más elevados, niveles de previsibilidad cada vez mayores. Esa es la dirección hacia la que se encamina la historia. En este contexto, las empresas adoptarán enfoques más holísticos para abordar sus retos: ganarán en perspectiva, distancia y proximidad con respecto a sus mercados. Para hacer frente a este reto, es fundamental integrar la gobernanza de datos en la estrategia empresarial global. En este sentido, la automatización será esencial, apoyándose en gran medida en herramientas de inteligencia artificial y aprendizaje automático para detectar, clasificar y proteger los datos de forma proactiva.
El futuro vendrá marcado por una mayor colaboración entre los equipos de TI, jurídico y empresarial, lo que resultará fundamental para garantizar el éxito de la gobernanza de datos y mantener la confianza de todas las partes interesadas.