Resumen

  • El Big Data aumenta la complejidad en la identificación, el uso y la gestión de los datos.
  • Las organizaciones tienen dificultades para comprender las fuentes de datos, las transformaciones y las repercusiones.
  • Las preguntas clave se centran en la pertinencia, la sensibilidad, el origen y las repercusiones posteriores.
  • El linaje de datos mejora la calidad de los datos, el cumplimiento normativo (por ejemplo, el RGPD) y la transparencia.
  • Permite a los usuarios comprender mejor los datos, confiar en ellos y utilizarlos de forma autónoma.

La llegada del Big Data no ha simplificado la forma en que las empresas trabajan con los datos. El volumen, la variedad y los distintos sistemas de almacenamiento de datos están aumentando de forma exponencial. Con la revolución del Big Data, resulta aún más difícil responder alas preguntas «fundamentales» relacionadas con la asignación de datos:

  • ¿Cuáles son los conjuntos de datos y las tablas más relevantes para mis casos de uso y mi organización?
  • ¿Tengo datos sensibles? ¿Cómo se utilizan?
  • ¿De dónde proceden mis datos? ¿Cómo se han transformado?
  • ¿Qué consecuencias tendrá para mis conjuntos de datos si se transforman?

Son muchas las preguntas que se plantean los responsables de sistemas de información, los responsables de Data Lab, los analistas de datos o incluso los científicos de datos para poder ofrecer un análisis de datos eficaz y pertinente.

Entre otras cosas, estas preguntas permiten a las empresas:

  • Mejorar la calidad de los datos: Proporcionar toda la información posible permite a los usuarios saber si los datos son adecuados para su uso.
  • Cumplir con la normativa europea (RGPD): identificar los datos personales y los procesos realizados.
  • Haz queque los empleados sean más eficientes y autónomos a la hora de interpretar los datos mediante representaciones gráficas y ergonómicas de los mismos.

Para ponerlo todo en práctica, las empresas deben crear lo que se conoce como «linaje de datos».