Curación de datos: fundamental para mejorar tus activos de datos
Resumen
- La curación de datos es el proceso de gestionar, enriquecer y hacer que los datos sean accesibles y reutilizables a lo largo de todo su ciclo de vida.
- Es fundamental para convertir grandes volúmenes de datos brutos en un valor empresarial significativo y útil.
- Una gestión eficaz de los datos comienza con una correcta asignación de datos y una sólida gestión de los metadatos.
- Se centra en las necesidades de los usuarios mediante la selección, documentación y preparación de conjuntos de datos relevantes para su uso.
- La gestión de datos contribuye a crear una cultura basada en los datos, ya que permite a todos los empleados —no solo a los expertos— utilizar los datos de forma eficaz.
No basta con disponer de grandes volúmenes de datos: lo que cuenta es lo que se hace con ellos. Para sacar el máximo partido a tus datos, debes fomentar una auténtica cultura de datos dentro de tu empresa. La base de esta cultura es la curación de datos.
El 0 % de los datos del mundo se ha generado en los últimos dos años. Con el crecimiento exponencial de los dispositivos conectados, las empresas se enfrentarán a la lamentable realidad de que nuestra capacidad para generar datos superará con creces nuestra capacidad para gestionarlos y aprovecharlos.
¡Y la situación no va a mejorar! Según las estimaciones publicadas en el «Digital Economy Compass 2020» de Statista, el volumen anual de datos digitales generados a nivel mundial se ha multiplicado por más de 20 en la última década y superará la barrera de los 50 zettabytes en 2021.
En este contexto, no es de extrañar que, en la actualidad, la mayoría de las empresas solo sean capaces de analizar el 12 % de los datos de los que disponen. Y es que, más allá de la recopilación, el almacenamiento y la seguridad de los datos, lo que realmente importa es, ante todo, el valor empresarial que se puede obtener de ellos.
Este es el reto al que da respuesta el concepto de «curación de datos»: el paso fundamental para aprovechar el potencial de los abundantes activos de datos de una organización.
La definición de «curación de datos»
Según la definición del INIST (Institut de l’Information Scientifique et Technique), adscrito al CNRS,
La curación se refiere al conjunto de actividades y operaciones necesarias para la gestión activa de los datos de investigación digitales a lo largo de todo su ciclo de vida. El objetivo es hacer que sean accesibles, compartibles y reutilizables de forma sostenible. En el ciclo de vida de los datos se pueden identificar tres partes interesadas: los creadores, que suelen ser investigadores; los «curadores»; y los usuarios.
En otras palabras, la curación de datos es una tarea que consiste en identificar, dentro de un catálogo de datos, aquellos que pueden valorizarse y explotarse y, posteriormente, ponerlos a disposición de los usuarios que puedan extraer el máximo provecho de ellos.
Para establecer una gestión de datos eficaz y pertinente, es necesario comenzar por realizar un mapeo preciso de los datos disponibles. Este mapeo inicial constituye la base para una gobernanza de datos pragmática y operativa.
Una vez establecidas las normas de gestión, toda la atención debe centrarse en el usuario de los datos. Los datos son un recurso que solo tiene valor si se valora adecuadamente. Esta valoración debe entenderse como una respuesta a las necesidades del usuario. Es este último quien está en el origen del proyecto de curación de datos.
Un proceso iterativo y continuo para la explotación de datos, distinto de todas las tareas esenciales para la gobernanza de los datos (desde la gestión de la calidad hasta la protección de datos e incluso la gestión del ciclo de vida de los datos).
Curación de datos: requisitos previos esenciales, ventajas innegables
La curación de datos es una perspectiva que permite el desarrollo rápido y a gran escala de una cultura de datos dentro de una organización.
La elaboración de una estrategia de gestión y conservación de datos permite hacer un balance de los datos generados. De este modo, es posible seleccionar los datos más relevantes y enriquecerlos con los metadatos necesarios para comprenderlos y reutilizarlos, incluso por parte de los usuarios de la empresa.
De este modo, todos los miembros de la empresa pueden basar sus elecciones, decisiones, estrategias y métodos en el uso sistemático de los datos, sin necesidad de contar con conocimientos específicos.
El objetivo: crear las condiciones necesarias para que los datos se utilicen de forma sistemática como base de cualquier proyecto o enfoque, sin limitar su uso a la ciencia de datos ni a los equipos de expertos en datos.
Por lo tanto, para implementar de forma eficaz tu estrategia de gestión de datos, debes basarte en elementos que son esenciales para la gestión adecuada de tus activos de datos. El núcleo del reactor no se limita a los catálogos de datos.
Si son esenciales y se derivan directamente de tu mapa de datos, la gestión de los metadatos cobra una importancia aún mayor. Los metadatos facilitan a los usuarios la interacción con las carteras de datos mediante el lenguaje natural.
Con la gestión de datos, entra de una vez por todas en una dinámica basada en los datos.