La integración de datos será uno de los retos estratégicos más importantes a los que se enfrentará el departamento de TI de cualquier empresa en los próximos años. A medida que la rápida evolución de los entornos de mercado y la búsqueda de la agilidad empresarial obliguen a los directivos a exigir datos mejor integrados en tiempo casi real, los responsables de TI y sus arquitectos se enfrentarán a un reto cada vez mayor a la hora de proporcionar las capacidades que sus empresas necesitan, tanto en el presente como en el futuro.

Probablemente, la respuesta sea una estrategia de integración de datos basada en capacidades. Al identificar qué capacidades empresariales y técnicas serán necesarias (y cuándo), los responsables de la toma de decisiones en materia de TI pueden realizar evaluaciones estratégicas sobre cuándo invertir en la implantación de nuevas soluciones técnicas y cuándo centrarse en utilizar las soluciones existentes de forma más eficaz (aumentando su adopción). A continuación, se presentan los cuatro sencillos pasos para desarrollar una estrategia de integración de datos basada en capacidades para su empresa.

1. Determina las necesidades de tu empresa

Este es quizás el mayor reto para la mayoría de las organizaciones de TI. Los equipos de TI son buenos a la hora de estar al tanto de las tendencias tecnológicas (lo nuevo y lo más interesante del sector). También son expertos en responder a las necesidades (y exigencias) expresadas por los usuarios empresariales. La dificultad para muchas organizaciones de TI radica en anticipar cómo evolucionarán las necesidades de capacidad de la empresa durante los próximos años y cómo eso se alinea con el ritmo de desarrollo de las nuevas tecnologías en el mercado y su adopción dentro de la empresa. El resultado es que el departamento de TI centra sus recursos en resolver los problemas del pasado o en implementar tecnología que la empresa en realidad no necesita.

El desarrollo de una mentalidad centrada en el negocio, en la que los expertos en tecnología colaboren abiertamente con los responsables empresariales para comprender cómo funcionan las operaciones de la empresa y cómo deben evolucionar, permitirá al personal de TI centrarse en resolver los problemas reales del negocio. Además, brindará al departamento de TI la oportunidad de evitar de forma proactiva los problemas empresariales que obstaculizan la productividad operativa (y la rentabilidad de la empresa).

En lo que respecta a la integración de datos, es importante que los equipos de negocio indiquen qué datos necesitarán, con quién tendrán que colaborar y en qué casos se necesitarán datos en tiempo real y en cuáles datos agregados. El objetivo de esta colaboración es elaborar una lista clara de las necesidades operativas (y tecnológicas) de la empresa para los próximos años, así como determinar cuándo se prevé que dichas necesidades se vuelvan críticas.

2. Evalúa tus capacidades actuales

No des por sentado que conoces las capacidades técnicas actuales de toda tu empresa. En la mayoría de las organizaciones, los sistemas de TI están fragmentados, aislados y, en algunos casos, duplicados entre las distintas funciones empresariales. Antes de empezar a buscar nuevos sistemas, evalúa los componentes actuales y su potencial futuro (no solo cómo se utilizan hoy en día). Durante esta evaluación, revisa cómo tus equipos de negocio y operaciones están utilizando las capacidades que has implementado en el pasado. ¿Están aprovechando todo su potencial? ¿Supone un problema su adopción? ¿Entienden qué datos tienen a su disposición y cómo acceder a ellos?

Si quieres resolver con éxito los retos de integración de tu empresa, no basta con centrarte únicamente en la implantación de tecnología: debes tener en cuenta el sistema en su conjunto, lo que incluye a las personas, los procesos, los datos, la tecnología y la cultura. Puedes implantar la mejor tecnología del mundo, pero si las personas no saben cómo utilizarla o no cuentas con una cultura dispuesta a adoptar la toma de decisiones basada en datos, será difícil alcanzar los resultados deseados.

3. Determina qué capacidades se necesitan para satisfacer las necesidades de tu empresa

Una vez que comprenda las necesidades de su negocio y los componentes existentes en el entorno de su organización, el siguiente paso es conectar ambos. El mejor método consiste en plantearse una pregunta sencilla: «Si queremos resolver este problema (o aprovechar esta oportunidad), ¿qué componentes necesitaremos?». Observará que la pregunta gira en torno a la tecnología («¿Cómo podemos convencer a más personas para que adopten estos sistemas?»). La planificación basada en capacidades es el camino para resolver problemas.

Al poner en marcha una estrategia de integración basada en capacidades, es fundamental centrarse en resolver problemas empresariales concretos. Esto puede requerir nuevas fuentes de datos, una metodología más escalable para conectar e incorporar datos, mejores políticas de control de acceso a los datos, herramientas de almacenamiento de datos o de análisis, y formación para los usuarios.  Cada organización es diferente y la variedad de componentes tecnológicos entre los que se puede elegir no deja de ampliarse. Su personal de TI puede aportar un gran valor en este punto al comprender las tendencias tecnológicas de vanguardia y aplicarlas a los problemas de su negocio.

4. Orientar las inversiones para ofrecer nuevas capacidades cuando sean necesarias

Una vez que comprenda a fondo qué componentes se necesitan para ofrecer cada capacidad empresarial, es posible que empiece a sentirse abrumado por el volumen y el coste de los componentes de la lista. Este es el momento ideal para debatir con los responsables de la empresa su visión de cómo podría cambiar el negocio en los próximos años. También debe ser consciente de la diferencia, a menudo considerable, que existe entre el nivel de importancia y el nivel de urgencia de una capacidad concreta antes de poder proceder a su integración. Tu objetivo es comprender ambos aspectos, de modo que puedas desarrollar una hoja de ruta de implementación que haga que las capacidades esenciales estén disponibles justo antes de que tu empresa las necesite (ni demasiado pronto ni demasiado tarde).

La mayoría de los presupuestos de TI son limitados, por lo que es poco probable que puedas satisfacer todas las necesidades de tu empresa tan rápido como se requiera. Puedes gestionar esta situación priorizando las solicitudes individuales o buscando necesidades comunes que puedan cubrirse mediante inversiones compartidas. Algunos ejemplos son la adquisición de una nueva fuente de datos externa que puedan utilizar varias funciones o la implementación de una plataforma de integración de datos para gestionar datos en tiempo real y dispositivos IoT. Recuerda que tu objetivo es satisfacer tantas necesidades empresariales como sea posible (para maximizar el valor), no solo implementar nuevos sistemas.

La aplicación de una estrategia de integración basada en capacidades puede ser una forma eficaz de aumentar el valor de sus inversiones en TI. Al centrarse en los retos empresariales, no solo los actuales, sino también los de los próximos años, su personal de TI adquirirá un conocimiento más profundo del negocio que le permitirá dar mejor respuesta a las necesidades estratégicas de su empresa. La integración de datos será uno de los mayores retos estratégicos a los que se enfrentará su empresa en los próximos años y una ocasión ideal para aplicar un enfoque de planificación basado en capacidades.